martes, 28 de agosto de 2012

"Había que optar entre dejar de sufrir o dejar de amar"(Marcel Proust)


“Había que optar entre dejar de sufrir o dejar de amar. Pues el amor que al principio está formado de deseo, más tarde, sólo se mantiene por la ansiedad dolorosa. Yo sentía que una parte de la vida de Albertina se me escapaba. El amor tanto en la dolorosa ansiedad como en el gozoso deseo, es la exigencia de un todo. No nace ni subsiste como no haya una parte que conquistar. Sólo amamos aquello que no poseemos por completo.”
 (Marcel Plus. En busca del tiempo perdido).

Bajo mi juicio, coincido en que el hombre únicamente ama y desea aquello que es incapaz de conseguir o de poseer, pero si fuese así, ¿no sería el amar un sentimiento casi material?, e incluso me atrevería a decir que se trataría de un sentimiento egoísta por parte del que ama, ya que, si únicamente nos atrae la idea de que existe una parte que todavía no hemos conseguido conquistar,  ¿no sería mejor y más coherente la postura del que no ama?, de esta forma el que ama no estaría engañando a nadie, las dos partes de la relación intentarían buscarse y aprender el uno del otro. 
Pero no creo que esto sea eso que sentimos como amor (y digo sentimos, no decimos, ya que muchas veces se idealiza de tal manera la idea de amor, que muchas personas basan su vida en encontrarlo, y al tener tanto apremio por encontrar el “verdadero amor” caen en errores, no por buscarlo, que a mi parecer también es un fallo, sino al intentar ver lo que quieren ver, y eso casi todas las veces, sino todas, concluye en malas experiencias amorosas),el amor, es entregarse por completo, al contrario que la cita anterior, creo que el amor se encuentra en una persona, no en las partes que nos queden por conquistar o por poseer, eso no es amor, el amor es algo que no se piensa, que se siente, es un sentimiento que mientras el amante lo está viviendo es incapaz de mostrarlo de otra forma que no sea a través de actos, ya que es un sentimiento tan sumamente amplio que nos colapsa y no nos deja mirar más allá de esa otra persona a la que se ama. 
Otra parte del amor es la total complicidad que existe entre los dos amantes, es decir, tienen tal conocimiento el uno del otro sobre su forma de actuar y de sentir, que en todo momento son capaces de percatarse de lo que sienten cada uno de ellos.
Todo ello, sin olvidar que: “El amor es eterno mientras dura”.

domingo, 5 de agosto de 2012

Lágrimas blancas

Gotas saladas bañaban su rostro. Apartada de todo ruido, en su habitación, se refugió en el cómodo sofá azul que ocupaba gran parte de la habitación. El latir del reloj retumbaba en la estancia, y el sol se ponía en el horizonte. Una ligera brisa helada secaba con desdén su rostro. Se dio cuenta de que para regresar y para casi todo ya era tarde, que no había viaje de retorno. Posó los pies en el suelo y se dirigió al espejo. Se miró fijamente a los ojos y descubrió que no era ella. El tiempo y las heridas se habían aferrado a su rostro dejando sus sentimientos huérfanos y a la intemperie. De nuevo, como otras tantas veces apareció ese miedo al papel en blanco... Me cuesta tanto escribirte...